Cataratas congénitas o cataratas infantiles

Las cataratas congénitas o infantiles son un tipo de cataratas que están presentes desde el nacimiento del bebé y su origen puede variar, una enfermedad hereditaria, una mutación genética, una infección sufrida por la madre durante el embarazo, etc. Actualmente se pueden solucionar con cirugía sin apenas contratiempos.

Enfermedades oculares infantiles

Generalmente asociamos las cataratas a las personas mayores, se trata de un problema que se caracteriza por la opacificación total o parcial del cristalino, esto provoca que la luz se disperse en el interior del ojo y la función de enfoque en la retina no funcione correctamente, por lo que las imágenes que se ven están difusas.

A diferencia de las cataratas habituales, las cataratas congénitas están presentes desde el nacimiento del bebé, es una enfermedad que puede estar causada por varios motivos, una enfermedad hereditaria, una mutación genética o una infección sufrida durante el embarazo. Además, este tipo de cataratas congénitas o cataratas infantiles están asociadas a defectos de nacimiento como el Síndrome de Conradi, el Síndrome de Lowe, el Síndrome de Down o el Síndrome de Pierre-Robin entre otras enfermedades.

Estas cataratas tienen un aspecto distinto al de las cataratas de las personas mayores, algunos de sus síntomas son, si se presentan en los dos ojos, el bebé parece no ser consciente del mundo que le rodea, la pupila en vez de ser negra se muestra con una opacidad gris o blanquecina, cuando se hace una fotografía, no aparece el característico ojo rojo por la falta de brillo en la pupila.

Ahora recordamos aquel caso en el que a través de una fotografía de Facebook se salvó la visión de un ojo de una niña. En esta fotografía aparecen los síntomas descritos y podemos ver como la retina de un ojo se ve de color rojo y el otro con un color casi amarillo. Otro síntoma característico de esta enfermedad son los movimientos oculares rápidos e inusuales, todo este conjunto de síntomas delatan un problema ocular.

En las cataratas infantiles varían de moderadas a graves dependiendo de si afectan a la visión total o parcial, o si no afectan a la visión, en algunos casos se requiere cirugía para extirparlas, a esto hay que añadir la posibilidad de que sea necesario colocar un parche para forzar que el ojo más débil sea utilizado y prevenir la ambliopía. Es interesante que los padres lleven a sus hijos a realizar una revisión ocular para descartar cualquier tipo de problema en la visión en el caso de apreciar algún comportamiento extraño, el oftalmólogo realizará un examen completo al bebé y dependiendo de los resultados se tomará una u otra decisión.

Sobre la extirpación de las cataratas los padres pueden estar tranquilos, ya que se trata de un proceso seguro y que da buenos resultados, en el campo de la medicina ocular se ha avanzado mucho en los últimos años. Una vez realizada la operación, se realizará un seguimiento sobre la rehabilitación visual, en la mayoría de los casos los bebés operados sufren ambliopía, por lo que será necesario utilizar el parche, pero posteriormente el problema se habrá solucionado completamente. Toda operación quirúrgica tiene sus riesgos, en este caso es posible que se produzca una infección, una inflamación o sangrado. En algunos casos, tras la cirugía para eliminar las cataratas congénitas, el bebé puede desarrollar otro tipo de cataratas que deberán ser tratadas con cirugía por láser.

A través de este artículo publicado en Infogen, podréis conocer más detalles sobre las cataratas congénitas, su clasificación según su etiología, las distintas infecciones durante el embarazo que pueden provocar el desarrollo de las cataratas infantiles, etc.

Foto | Laradanielle

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