Bebés que lloran durante el baño

El momento del día en el que se baña al bebé debe ser casi un ritual, la oportunidad de vivir un momento especial en el que tiene que haber siempre comodidad y bienestar, para promover la relajación en el pequeño. Los niños, como cualquier individuo, se estresan, y es mucho más dificil para ellos liberarse de esas tensiones que pueden angustiarlos demasiado, por eso los padres son los encargados de tranquilizarlo, para eso no hay nada mejor que un baño.

Lo que suele ocurrir es que en ocasiones ciertos bebés, sobre todo los recién nacidos, sienten estrés inclusive a causa de experimentar el baño, dado que se sienten sorprendidos o asustados por el cambio de entorno y de sensaciones, por eso hay que comprenderlo y ayudarlo a pasar esas situaciones hasta que bañarse le resulten divertido y relajante, además de que es sumamente importante para mantenerlo correctamente higienizado y saludable.

Muchos padres primerizos se sienten muy mal al ver que sus bebés pequeños lloran cuando los tienen que bañar y piensan que los están haciendo sentir mal, por lo que toda la experiencia se transforma en algo muy angustiante tanto para el bebé como para los padres, por eso lo primero que hay que hacer es calmarse para transmitirle esa confianza al niño. Los bebés pueden llorar cuando se están realizando los preparativos para su baño, cuando se lo desviste y también cuando se los mete en el agua, todo eso ocurre en niños que tienen un temperamento más sensible e irritable, por lo que tienen una menor tolerancia a los cambios, por lo que su reacción es la de llorar para manifestar su incomodidad, que muchas veces no es física sino mental.

La incomodidad puede ser a raíz de sentir su piel desnuda sin su ropa o la falta de apoyo que les genera el agua, por lo que hay que hablarles con voz suave y relajada para que se vayan habituando al medio, una alternativa que muchos padres tienen en cuenta es la de bañarse con ellos durante las primeras semanas, sujetándo el cuerpo del bebé firmemente contra el cuerpo del adulto, el pequeño siente seguridad y confianza, la experiencia lo relaja y permite que el baño se desarrolle sin llantos, lo que por otro lado, lo va acostumbrando al agua de una forma muy agradable.

Hay cosas a tener en cuenta para ofrecerle al niño un baño saludable, la bañera infantil que se use se debe llenar no más de 10 o 15 cm. con agua que esté cercana a la temperatura del cuerpo, es decir, unos 35º o 37º, la sensación de esa temperatura es muy importante para que el bebé no llore porque tiene frío si es más baja, o porque se quema, si es que se la calienta más de lo que se debe. Para probarla hay que usar un termómetro o colocar el codo en el agua hasta encontrar el punto agradable.

Es muy importante recordar que los bebés no necesitan que se los bañe con jabón, de hecho se recomienda no usarlo ya que puede irritar y resecar demasiado al piel de los pequeños que es sumamente fina, por eso lo mejor es usar aceites para bebés, lo que favorece su elasticidad, para que siga suave y protegida siempre. Cuando se consigue un baño en un ambiente relajado y agradable, el pequeño se va sintiendo a gusto y calmando su angustia, por lo que pasa a ser una actividad desestresánte, por lo que es conveniente bañar al niño por la noche para aprovechar esa relajación para un sueño tranquilo durante toda la noche.

Vía | El Bebé
Foto | rabble de Flickr

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