Bebé prematuro en una incubadora de poliespan

Os contamos la historia de un bebé prematuro que ha sido cuidado por sus padres en una incubadora de poliespan que ellos mismos construyeron. Es una de esas historias que muestran que no se debe perder la esperanza y que hay que luchar por la vida de un hijo.

A través de este vídeo podéis conocer la historia de un bebé que nació de forma prematura en La India a los 6 meses de gestación, fue inicialmente atendido y recibió los cuidados oportunos en un centro hospitalario de Bombay (India). La incubadora y los gastos de atención ascendían a unos 130 dólares diarios (algo más de 93 euros), el bebé prematuro estuvo en el hospital sólo 20 días, ya que los padres no tenían suficiente dinero para costear la estancia hospitalaria a pesar de que vendieron sus propiedades, se gastaron todos sus ahorros y las ayudas recibidas de amigos y familiares.

Los responsables del hospital demostraron no tener humanidad ni respeto por la vida, ya que obligaron a los padres a llevarse al bebé prematuro, aún a sabiendas deque el pequeño podía morir. Un especialista médico explicó a los padres que si no podían tener al pequeño en el hospital, que improvisaran una incubadora, explicándoles cómo podían construirla. Dicho y hecho, el padre fabricó una incubadora utilizando una caja de poliespan de las que se utilizan para transportar el pescado y la acondiciono debidamente, haciendo agujeros de ventilación y colocando una bombilla de 60 vatios para mantener caliente al bebé.

El bebé prematuro en la incubadora de poliespan ha salido adelante, los padres han tenido que cuidar constantemente al pequeño controlando la temperatura con ayuda de una alarma, cada dos horas debían retirar al bebé de la improvisada incubadora para regular el calor interior. Esta tarea la han realizado durante unos cinco meses todos los días, los padres confesaban que no tenían ni idea de que era lo que debían hacer y si lo que hacían era lo correcto, pero evidentemente no se quedarían de brazos cruzados.

La pequeña Mithilesh fue creciendo y logró salir adelante, ahora que todo el mundo conoce la historia y los padres han recibido numerosas ayudas, incluso el centro hospitalario ahora está proporcionando asistencia médica a la pequeña de forma gratuita, un poco tarde por cierto. Teniendo en cuenta el alto índice de pobreza existente en el país, sorprende que los centros hospitalarios no cuenten con soluciones como las incubadoras Low Cost diseñadas por el Stanford Institute of Design. Son como unos saquitos de dormir con un sistema termorregulador que mantiene la temperatura y cuyo coste es de sólo un 1% de lo que cuesta una incubadora normal.

Claro, que este es sólo un ejemplo, hay muchos diseños más que se podrían citar y que se concibieron para los bebés prematuros que nacen en los países con economías deprimidas. Hay que felicitar a los padres por su perseverancia, han logrado sacar adelante a un recién nacido prematuro con unos medios muy precarios. Podéis conocer más detalles de la historia a través de este artículo publicado en Daily Mail.

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