Algunas leches de fórmula tienen más azúcar que la leche materna

Un nuevo estudio cuestiona la composición de la leche de fórmula, apuntando que las de algunas marcas tienen más azúcar que la leche materna, y en algunos casos la cantidad es excesivamente elevada. Los autores piden una regulación más estricta, etiquetas más transparentes y más responsabilidad por parte de los fabricantes.

Exceso de azúcar en los productos de alimentación infantil

Según los resultados de un estudio realizado por expertos de la Escuela de negocios de la Universidad Leeds Beckett (Inglaterra) a nivel mundial, algunas leches de fórmula tienen más azúcar que la leche materna, concretamente tienen una mayor concentración de carbohidratos, azúcar y lactosa y el etiquetado es poco claro e inconsistente.

Los investigadores analizaron 212 fórmulas infantiles disponibles en el mercado para menores de tres años, y más del 50% de las formulaciones contenían más de cinco gramos de azúcar por cada 100 mililitros de preparado. En muchos casos, el contenido en azúcar era superior a los 7’5 gramos por cada 100 mililitros de preparado, lo que supera la cantidad límite recomendada por la UE y otros organismos de salud.

Los expertos comentan que, por ejemplo, una leche de fórmula que se comercializa en Francia para menores de seis meses de edad, contenía nada menos que 8’2 gramos de azúcar por cada 100 ml de preparado, lo que equivale a dos cucharaditas, por lo que si se toman 200 ml de leche los pequeños estarán consumiendo cuatro cucharaditas de azúcar. En Reino Unido han encontrado una leche de fórmula para menores de 12 meses con una cantidad similar, 8’1 gramos de azúcar, es algo que se va repitiendo y que muestra hasta qué punto los fabricantes de alimentos para bebés abusan del azúcar.

Los investigadores apuntan que la fuente de azúcar en estos preparados no está clara, en algunos casos su contenido ni siquiera aparece en el etiquetado. A esto hay que añadir una cuestión de importancia, en la leche materna el contenido de azúcar varía diariamente en base a las necesidades energéticas de los bebés, en cambio, en la leche de fórmula siempre es la misma cantidad. Por tanto, no es extraño que la alimentación con fórmulas infantiles se asocie al sobrepeso y la obesidad.

El estudio ha tenido varias respuestas críticas, apuntando problemas en la elección de las fórmulas infantiles incluidas en su metodología, se han incluido suplementos específicos para menores de tres años que no se han desarrollado correctamente, productos que no se pueden considerar leche de fórmula y cuya composición difiere de estos preparados, etc. Se comenta que se han mezclado fórmulas infantiles con productos que no lo son, a esto hay que añadir que se está concluyendo que contienen más azúcar que los refrescos, lo que puede causar confusión entre los padres a la hora de elegir el producto más recomendado para los bebés.

Preparados infatiles con alto contenido en azúcar

Los investigadores obtuvieron los productos de alimentación infantil en 11 países, estaban dirigidos a bebés y menores de tres años, eran productos comercializados por 33 fabricantes bajo una amplia variedad de marcas. La verdad es que a pesar de que se señalen algunos errores, el contenido de azúcar es elevado y eso no se puede ignorar, no nos extrañaría que detrás de estas críticas se encuentren los fabricantes de leche de fórmula y productos de alimentación infantil en general, ya que verter este tipo de opiniones sí genera confusión, dudas y desconfianza.

En los resultados se determina que los carbohidratos, y concretamente la parte correspondiente de azúcar, no se mostraba en las etiquetas, sumando todos los datos, las formulaciones con menor contenido en azúcar y las que más contenían, la media se establece en 5’9 gramos por cada 100 mililitros de preparado. Se apunta que Estados Unidos es el país donde más se abusa del azúcar en estos productos de alimentación infantil, pero la verdad es que en diferentes países europeos, como ya hemos visto, se superan esos límites máximos. Los investigadores apuntan otros problemas como el modo en el que se expresan los valores en las etiquetas nutricionales, y es que en algunos casos indica el contenido en azúcar por 100 gramos de producto, y en otros en base a 100 kcal.

El objetivo del estudio es abogar por la transparencia en el etiquetado a fin de que los padres puedan tomar decisiones informadas, pero también a animar a los responsables políticos a realizar una revisión de la reglamentación en relación al contenido en azúcar. Los expertos piden una regulación más estricta que obligue a una información más precisa en el etiquetado, que se informe claramente sobre los azúcares añadidos y que la información aparezca en el frontal de los envases.

Seguramente, los fabricantes se pronunciarán sobre el estudio y proporcionarán sus argumentos, por lo que seguiremos hablando de este tema. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica British Dental Journal.

Foto | Micah Sittig
Foto | Sander van der Wel

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