¿Por qué todos los niños deberían comer pescado?

Un estudio realizado recientemente en China, reveló nuevos beneficios de la ingesta de pescado durante la infancia. Aquí verás los resultados.

Razones para darle pescado a los niños

Es ampliamente conocido el valor nutricional del pescado, y todos los aportes que brinda en beneficio de la salud. Este alimento es fuente de importantes sustancias que benefician el funcionamiento de muchos órganos y previenen ciertas enfermedades. Por tanto, no es de extrañar que los médicos recomienden incluir este producto en el menú infantil.

Al estar en proceso de desarrollo, los chicos requieren de comestibles que mejoren su condición física, refuercen su sistema inmunológico y fortalezcan su intelecto. El pescado destaca entre todas las alternativas existentes, pues no sólo interviene positivamente en todos esos procesos, sino que también es fácil de digerir, sano, sencillo de preparar y ofrece una amplia variedad. Es cierto que no a todos los pequeños les gusta, pero hay maneras de lograr que sea de su agrado.

Recientes estudios que hablan de la importancia del pescado en la niñez, ha llevado a muchos papás a replantear la nutrición de sus hijos, para incluir una mayor proporción de este alimento.

Razones para dar pescado a los niños

Los niños que comen pescado al menos cada siete días, son más inteligentes que el resto, y mejoran sus patrones de sueño. Esto se debe a que los ácidos grasos Omega-3 que contienen, estimulan sus potencialidades.

A esta conclusión llegó un grupo de científicos que estuvo a cargo de un experimento realizado hace poco en China, y en el que se incluyó a poco más de 500 niños, de 9 a 11 años. Durante 30 días se evaluó su dieta, además de las referencias que aportaron sus padres sobre su alimentación habitual. De igual modo, se sometieron a exámenes para cuantificar su coeficiente intelectual.

Los resultados fueron sorprendentes. Hasta cinco puntos por encima reflejaron los jovencitos que una vez a la semana, o más, llevaban pescado a su boca. Adicional a ello, los peques que se sumaron al hábito de ingerir pescado con regularidad, dormían más tranquilos, sin sobresaltos y a pierna suelta toda la noche. No sufrían de insomnio u otras anormalidades del sueño.

¿Cómo lograr que a los niños les guste el pescado?

Con toda esta información, es casi obligatorio darle pescado a los niños. Aunque al principio resulte complicado, pues a muchos les cuesta adaptarse a su sabor y textura, hay trucos que pueden ayudar en la tarea.

Lo ideal es comenzar cuando son bebés, pero no antes de los nueve meses. Es preciso hacerlo con aquellas especies de sabor ligero, como la pescadilla o merluza,  el lenguado o el bacalao, que son menos grasos. Lo conveniente es conversar con un especialista, para que sea él quien haga las recomendaciones.

Ya cuando están más grandecitos, puedes incorporar otro tipo de pescados azules, como el atún. Eso sí, debes aplicarte en la elaboración del plato, para que resulte atractivo a su paladar. Utiliza especias, sal y aceite de oliva para aliñarlo y prepara unas ricas croquetas. También puedes freírlos en deditos rebozados y compañarlos con la salsa que más le guste a tu pequeño.

Otra manera de estimular su gusto es llevarlo a la pescadería y dejar que sea él o ella quien elija la especie que le resulte más llamativa. Allí también puedes aprovechar para educarlo al respecto. Comentarle las variedades, su origen y cuáles tienen menos espinas. No pierdas la oportunidad para hablarle de los beneficios. Explícale los “superpoderes” que adquirirá cuando lo coma.

Un error común es darle el pescado como segundo plato, pues puede que ya no tenga hambre y lo deje. Dáselo al inicio y con guarniciones que lo sacien como pasta, arroz y verduras. Aunque frito es la forma más segura de provocarlos, no dejes de ofrecérselo a la plancha u horneado. ¿Qué tal si lo das de merienda? Un emparedado de atún o bacalao le agradará.

La mejor rebanada

La presentación del plato cobra vital importancia cuando se trata de ofrecer nuevos alimentos a los niños. Procura que sea divertida. Prueba creando formas de animales, caritas felices y cualquier otra cosa que se te ocurra, para que el gusto le entre por la vista.

No tienes porqué darle siempre una pieza entera. Añade el pescado a tus caldos, paellas y tortillas, para que siempre esté presente en el menú.

Otro punto a tener en cuenta es la higiene. El pescado es un alimento frágil y se debe consumir fresco. Límpialo bien antes cocinarlo e investiga sobre el aspecto que debe tener cuando está en la nevera de los supermercados. Asimismo, aprende a quitarle bien las escamas y las espinas, pues son muy molestas y pueden entorpecer la experiencia gustativa del chico.

Y no olvides algo importante, cómelo tú también, pues el ejemplo es la mejor forma de enseñar y ampliar el bagaje culinario de tus hijos. Mantén una actitud positiva y entusiasta cuando toque llevarlo a la mesa, y te imitarán.

En tus manos está que ellos aprendan a aprovechar el potencial de este producto. Recuerda que el pescado les proveerá de proteínas, zinc, hierro y yodo. Este último es esencial para prevenir las afecciones cerebrales.

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