El gran peligro de los frutos secos para los niños

A pesar de ser un alimento que aporta muchos minerales, los frutos secos enteros son un riesgo para los niños.Aquí te contamos el porqué de este tema.

El riesgo de los frutos secos

Los frutos secos son reconocidos por otorgar a las personas ciertos beneficios nutricionales para todas las personas. Ellos vienen en distintos tipos de presentación, tanto enteros, como molidos.

A pesar de ser un alimento que aporta muchos minerales, los frutos secos enteros son un riesgo para los niños.

Entre los frutos secos más conocidos tenemos a las nueces, almendras, avellanas, maíz y pistachos; también algunas semillas. Todos estos son alimentos pequeños y muy duros, siendo un gran peligro para el consumo de los niños.

Esto es porque los niños cuentan con vías áreas que tiene un diámetro diminuto.

Su dentición es incompleta, por lo tanto, los alimento que consumen, no los mastican como deberían. También sucede que, al ser muy pequeños, se distraen mientras comen, por lo que aumentan la probabilidad de atragantarse con los frutos secos.

No se recomienda ofrecer frutos secos enteros a niños menores de seis años, esta es una forma de disminuir las posibilidades de asfixia.

Caso de atragantamiento

Durante estos caso ¿Qué hay que hacer? Durante los primeros años de vida de los niños, es importante evitar que consuman alimentos pequeños y muy duros, potencialmente peligrosos.

El atragantamiento se produce cuando un agente extraño, como algún objeto o comida, es introducido en la vía respiratoria, evitando el paso de aire entre los pulmones, impidiendo la respiración, generando una asfixia.

Al atragantarse, es normal que el niño se lleven la mano al cuello y comience a toser, si con esto no expulsa el fruto seco que obstruye la tráquea, se debe proceder a realizar la maniobra de Heimlich.

Consiste en ciertos empujes o compresión abdominal. El puño debe colocarse por encima del ombligo y por debajo de la parrilla costal. Bajo ninguna circunstancia introduzcas la mano en la boca del pequeño, o le des agua.

En caso que el pequeño pierda el conocimiento, es necesario realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

Atragantamientos en bebés

En estos casos, la maniobra tiene que ser diferente.

Si el niño es menor a un año, tienes que colocarlo boca abajo, ya sea sobre tus rodillas o antebrazo. Luego debes proceder a darle golpes suaves, pero a la vez firmes, entre los omóplatos.

Si con esto no ha logrado expulsar el fruto seco, se tendrá que dar la vuelta al bebé, en el centro del tórax, comprimir de cinco a seis veces seguidas, con fuerza, hasta que se logre la expulsión del agente.

Es importante destacar que es necesario llamar a la asistencia médica en estos casos, sin embargo, también hay que actuar y realizar las maniobras hasta que ellos lleguen.

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